Palitos de zanahoria en airfryer
Crujientitos por fuera, tiernos por dentro y con ese toque especiado que hace que no puedas parar de picar. Pero esta vez hubo un detalle que elevó el resultado muchísimo: el toque final.
Después de sacarlos calentitos de la airfryer, los terminé con un buen chorrito de aceite de oliva por encima. De esos pequeños gestos que parecen simples, pero cambian por completo el resultado: aporta brillo, potencia el sabor y hace que cada bocado quede aún más especial.
Y aquí viene algo que me encantó descubrir porque además forma parte de una colaboración: he utilizado el nuestro formato 460 de Maestros Hojiblanca, y una de las cosas que más me ha gustado es su formato precisión. Solo tienes que girar el tapón para verter el aceite, y así puedes dosificar la cantidad exacta que necesitas, sin pasarte y sin acabar añadiendo más de la cuenta.
Además, incorpora un medidor en la parte trasera, algo súper práctico cuando cocinas a diario y quieres controlar mejor las cantidades o simplemente ser más precisa en recetas donde cada detalle cuenta.
Tengo que decir que la facilidad de uso me sorprendió muchísimo porque muchas veces usamos aceite “a ojo” y terminamos poniendo de más sin darnos cuenta. Aquí es cómodo, limpio y muy práctico.
Y el resultado… unos palitos de zanahoria que acompañé con hummus de garbanzos crujientes y que desaparecieron en tiempo récord.
Palitos de zanahoria en Airfryer
Ingredientes:
- 4 zanahorias grandes
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de romero
- Sal
- Pimienta
- 2 cucharadas de parmesano rallado (opcional)
Elaboración:
1.- Pelar las zanahorias y córtalas en palitos como si fueran patatas fritas.
2.- En un bol mezclar los palitos con el aceite, el pimentón, ajo en polvo, sal, pimienta, romero y el parmesano si lo vas a usar.
3.- Colocarlos en la cesta de la airfryer sin amontonarlos demasiado y cocinar a 190 ºC durante 14–18 minutos, removiendo a mitad de cocción. Deben quedar dorados por fuera y tiernos por dentro.
4.- Una vez hechos, regar con aceite de oliva virgen extra











